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martes, 20 de agosto de 2013
miércoles, 7 de noviembre de 2012
¡Vivir con esfuerzo!
El valor del esfuerzo
Quiero
preguntarte algo. Cuando tensabas demasiado las cuerdas del laúd, ¿sonaban
bien?.
Iba el Maestro paseando por el campo y de repente vio que en
un terreno pedregoso había piedras con manchas de sangre. Cuando preguntó de
quién era esa sangre, le dijeron que era de su discípulo Sona, que desesperado
porque no podía avanzar espiritualmente lo suficiente, se sometía a este tipo de
penitencias. Sona había sido, hasta ingresar en la Orden, uno de los mejores
músicos de laúd del reino. Buda le hizo llamar y le dijo:
- Tengo entendido que eras uno de los mejores músicos.
- No, repuso el discípulo. Y además así se corre el riesgo de
que se quiebren.
- ¿Y cuando las tensabas demasiado poco?
- Tampoco sonaban bien y además se enredaban.
- ¿Y si no las tensabas ni demasiado ni poco?
- Entonces sonaban muy bien. Es así como debe hacerse.
Y entonces Buda dijo:
- Pues así debe aplicarse el esfuerzo: sabia y
equilibradamente.
martes, 6 de noviembre de 2012
¡Vivir con responsabilidad!
La responsabilidad va primero
-Señor,
usted rompió el faro-, le dije al conductor del auto que
estaba adelante quién por «echarse para
atrás» sin cuidado rompió una de la luces
delanteras de mi automovil.
Entonces, en tono vago, me dijo:
-Le doy el teléfono de mi compañía de seguros. Vaya y hable con ellos, ¿Acaso piensa que yo le voy a pagar algo?-.
Y así se lavó las manos tirándo su responsabilidad al «tarro de la basura»
La compañía de seguros proveyó un escapismo mental para él pero, en la práctica, no resuelvía el problema de mi luz delantera quebrada. Ahora me encontraba con una luz menos, a riesgo de que un agente de policía me llamara la atención, con la necesidad de gastar de mi dinero para arreglar la rotura o gastar de mi tiempo para ir a la compañía de seguros de este señor y previamente pasar por la estación policial a hacer la denuncia, sin la cual el seguro no funciona. Y todo porque en la esquina del semáforo, mientras esperábamos la luz verde, un señor no quiso mantener frenado su vehículo.
Sólo unos días antes había estado pensando escribir una carta al diario que leo todos los días, refiriéndome a la irresponsabilidad y la injusticia que devienen por un concepto incorrecto de responsabilidad.
La responsabilidad. ¡Qué virtud! ¡Qué bendición encontramos con hombres responsables, que cumplen su palabra, y que uno no tiene que andar corriendo detrás de ellos! A la misma vez, ¡cuánto dolor y dificultades son causados por la irresponsabilidad!
La responsabilidad es una moneda de dos caras: el cumplir correcta y debidamente y el asumir la responsabilidad por mis pensamientos y actos, así como también las consecuencias. La mayoría tiene problemas en las dos áreas: prometen y no cumplen, y cuando se equivocan no quieren pagar o arreglar las consecuencias.
Entonces, en tono vago, me dijo:
-Le doy el teléfono de mi compañía de seguros. Vaya y hable con ellos, ¿Acaso piensa que yo le voy a pagar algo?-.
Y así se lavó las manos tirándo su responsabilidad al «tarro de la basura»
La compañía de seguros proveyó un escapismo mental para él pero, en la práctica, no resuelvía el problema de mi luz delantera quebrada. Ahora me encontraba con una luz menos, a riesgo de que un agente de policía me llamara la atención, con la necesidad de gastar de mi dinero para arreglar la rotura o gastar de mi tiempo para ir a la compañía de seguros de este señor y previamente pasar por la estación policial a hacer la denuncia, sin la cual el seguro no funciona. Y todo porque en la esquina del semáforo, mientras esperábamos la luz verde, un señor no quiso mantener frenado su vehículo.
Sólo unos días antes había estado pensando escribir una carta al diario que leo todos los días, refiriéndome a la irresponsabilidad y la injusticia que devienen por un concepto incorrecto de responsabilidad.
La responsabilidad. ¡Qué virtud! ¡Qué bendición encontramos con hombres responsables, que cumplen su palabra, y que uno no tiene que andar corriendo detrás de ellos! A la misma vez, ¡cuánto dolor y dificultades son causados por la irresponsabilidad!
La responsabilidad es una moneda de dos caras: el cumplir correcta y debidamente y el asumir la responsabilidad por mis pensamientos y actos, así como también las consecuencias. La mayoría tiene problemas en las dos áreas: prometen y no cumplen, y cuando se equivocan no quieren pagar o arreglar las consecuencias.
domingo, 28 de octubre de 2012
¡Vivir con amor!
Los cazadores,
armados de lanzas y agudos venablos, se acercaban silenciosamente.
La leona, que estaba amamantando sus hijitos, sintió el olor
y advirtió en seguida el peligro.
Pero ya era demasiado tarde: los cazadores estaban ante
ella, dispuestos a herirla.
A la vista de aquellas armas, la leona, aterrada, quiso
escapar. Y de repente pensó en sus hijitos quedarían entonces a merced de los
cazadores.
Decidida a todo por defenderlos, bajó la mirada para no ver
las amenazadoras puntas de aquellos hierros y, dando un salto desesperado, se
lanzó sobre ellos, poniéndolos en fuga.
Su extraordinario coraje la salvó a ella y salvó a sus
pequeñuelos.
Porque nada hay imposible cuando el amor guía las acciones.
Valor: “El amor verdadero no espera a ser invitado, antes él
se invita y se ofrece primero” (Fray Luis De León)
Amor es: el valor que crea y sustenta las relaciones humanas
con dignidad y profundidad. Es el mediador entre el espíritu y la persona.
No sólo un deseo o un sentimiento intenso hacia una persona
u objeto, sino acciones desinteresadas que satisfacen al propio ser.
Se puede transformar un mundo entero mediante una visión de
amor, una actitud de amor y acciones de llenas de amor.
viernes, 26 de octubre de 2012
¡Vivir con Amistad!
LA AMISTAD
Un hombre, su caballo y su perro iban por una carretera. Cuando pasaban cerca de
un enorme árbol, cayó un rayo y los tres murieron fulminados.
Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo, y prosiguió su camino con sus dos animales; a veces los muertos tardan un cierto tiempo antes de ser conscientes de su
nueva condición...
La carretera era muy larga, colina
arriba, el sol era muy fuerte, estaban sudados y sedientos. En una curva del
camino vieron un portal magnífico, todo de mármol, que conducía a una plaza
pavimentada con adoquines de oro, en el centro de la cual había una fuente de
donde manaba un agua cristalina.
El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada.
-Buenos días.
- Buenos días - Respondió el guardián.
- ¿Cómo se llama este lugar tan bonito?
- Esto es el Cielo.
- Qué bien que hayamos llegado al Cielo, porque estamos
sedientos.
- Usted puede entrar y beber tanta agua como quiera - Y el
guardián señaló la fuente.
-Pero mi caballo y mi perro también tienen sed...
- Lo siento mucho - Dijo el guardián- pero aquí no se permite la entrada a los animales.
El hombre se levantó con gran disgusto, puesto que tenía
muchísima sed, pero no pensaba beber solo; dio las gracias al guardián y siguió adelante.
Después de caminar un buen rato cuesta arriba, exhaustos, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una
puertecita vieja que daba a un camino de tierra rodeado de árboles.
A la sombra de uno de los árboles había un hombre echado, con la cabeza cubierta por un sombrero, posiblemente dormía.
- Buenos días - dijo el caminante. El hombre respondió con un gesto con la cabeza.
- Tenemos mucha sed, mi caballo, mi perro y yo.
- Hay una fuente entre aquellas rocas - dijo el hombre, indicando el lugar
- Podéis beber tanta agua como queráis.
El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y calmaron su sed.
El caminante volvió atrás para dar
las gracias al hombre.
- Podéis volver siempre que queráis - Le respondió-
- A propósito ¿Cómo se llama este lugar?
- Cielo.
- ¿El Cielo? Pero... si el guardián del portal de mármol me ha dicho que aquello era el Cielo
- Aquello no era el Cielo, era el Infierno.
- Podéis volver siempre que queráis - Le respondió-
- A propósito ¿Cómo se llama este lugar?
- Cielo.
- ¿El Cielo? Pero... si el guardián del portal de mármol me ha dicho que aquello era el Cielo
- Aquello no era el Cielo, era el Infierno.
El caminante quedó
perplejo.
jueves, 18 de octubre de 2012
La memoria
Un hombre de cierta edad fue a una clínica para hacerse curar una herida en la mano. Tenía bastante prisa, y mientras se curaba el médico le preguntó qué era eso tan urgente que tenía que hacer. El anciano le dijo que tenía que ir a una residencia de ancianos para desayunar con su mujer, que vivía allí. Llevaba algún tiempo en ese lugar y tenía un Alzheimer muy avanzado. Mientras le acababa de vendar la herida, el doctor le preguntó si ella se alarmaría en caso de que él llegara tarde esa mañana. —No —respondió—. Ella ya no sabe quién soy. Hace ya casi cinco años que no me reconoce. —Entonces —preguntó el médico—, si ya no sabe quién es usted, ¿por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas? El anciano sonrió y dijo: —Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella
miércoles, 17 de octubre de 2012
¡Vive con puntualidad!
LAS HORMIGAS Y EL ARMADILLO
Había una vez un ejército de hormigas que vivían en un hormiguero cerca de un enorme árbol en el bosque. Todas, menos una hormiguita que siempre llegaba tarde.
Tenían que recoger las hojas para sus comidas, temprano, antes de el armadillo, que le gustaba comer hormigas, despertara.
Un día, la hormiguita no llegaba y no llegaba.
Las otras hormigas estaban cansadas de esperar cuando por fin la hormiguita llegó, empezaron la marcha, pero ya un poco tarde y el sol se había ocultado.
Las hormigas vieron asustadas como el armadillo les salía al encuentro. Aunque corrieron por todos lados, muchas hormigas terminaron siendo la cena del armadillo.
Al ver que lo que había sucedido era por su culpa, la hormiguita se puso muy triste y avergonzada.
“caramba, ahora me doy cuenta de lo importante que es ser puntual”, dijo arrepentida. Pidió perdón a las otras hormigas y nunca más fue impuntual.
Mensaje: “Procuro ser siempre puntual, pues he observado que los defectos de una persona se reflejan muy vivamente en la memoria de quien la espera” – (Nicolas Boileau)
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