El valor del esfuerzo
Quiero
preguntarte algo. Cuando tensabas demasiado las cuerdas del laúd, ¿sonaban
bien?.
Iba el Maestro paseando por el campo y de repente vio que en
un terreno pedregoso había piedras con manchas de sangre. Cuando preguntó de
quién era esa sangre, le dijeron que era de su discípulo Sona, que desesperado
porque no podía avanzar espiritualmente lo suficiente, se sometía a este tipo de
penitencias. Sona había sido, hasta ingresar en la Orden, uno de los mejores
músicos de laúd del reino. Buda le hizo llamar y le dijo:
- Tengo entendido que eras uno de los mejores músicos.
- No, repuso el discípulo. Y además así se corre el riesgo de
que se quiebren.
- ¿Y cuando las tensabas demasiado poco?
- Tampoco sonaban bien y además se enredaban.
- ¿Y si no las tensabas ni demasiado ni poco?
- Entonces sonaban muy bien. Es así como debe hacerse.
Y entonces Buda dijo:
- Pues así debe aplicarse el esfuerzo: sabia y
equilibradamente.
ah!!! bueno muy bueno!
ResponderEliminarClaro como siempre!!!
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